
La burrata fresca y la trufa blanca de Alba Beleaev (Magnatum Pico) se unen en un plato definido por la pureza, el contraste y la contención.
El centro suave y lechoso de la burrata permite que el aroma de la trufa blanca se despliegue de forma natural: delicado, fugaz e inconfundiblemente lujoso.
Es un plato de inmediatez: sencillo, de temporada y pensado para disfrutarse sin demora.
Preparación: 5 minutos • Cocción: ninguna
Ingredientes para 2-4 personas
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1 burrata fresca
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10 g trufa blanca de Alba Beleaev (Magnatum Pico), fresca
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Un puñado pequeño de albahaca micro
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Aceite de oliva virgen extra
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Sal marina fina
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Pan de aceitunas, para acompañar
Método
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Coloque la burrata en un plato de servir y deje que se acerque un poco a la temperatura ambiente.
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Sazone ligeramente con sal marina fina y rocíe con un poco de aceite de oliva virgen extra.
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Con un cortador de trufa, lamine la trufa blanca finamente sobre y alrededor de la burrata.
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Termine con la albahaca micro y sirva de inmediato con el pan de aceitunas.
Consejo
La trufa blanca nunca debe cocinarse.
Evite los aceites o las sales demasiado intensos: su aroma es frágil y se revela mejor cuando se combina con sencillez y se sirve fresca.
Nota BELEAEV
La trufa blanca de Alba se disfruta en su punto óptimo a los pocos minutos de laminarla.
Lamínela directamente en la mesa siempre que sea posible.